¿Qué hace una editorial?

Tiempo de lectura: 5 min.

El pasado miércoles 3 de marzo una noticia sacudió el mundo editorial francófono. El autor de best sellers de novela negra, el suizo Joël Dicker, abandonaba su casa editorial francesa Éditions de Fallois para, de ahora en adelante, autoeditarse. La decisión fue anunciada en su cuenta de Instagram donde también dijo que en otoño de este año daría más noticias al respecto. 

La editorial De Fallois lo publicó por primera vez en el 2012 con la novela que lo convertiría en uno de los autores más leídos en la actualidad, La Vérité sur l’Affaire Harry Quebert, novela que ha sido traducida a más de 33 idiomas en todo el mundo. Luego de este éxito vendrían Le Livre des Baltimore (2015); La Disparition de Stephanie Mailer (2018); Le Tigre (2019); y L’Énigme de la chambre 622 (2020). Ya en esta última publicación, Dicker relata la relación con el editor de toda su vida literaria Bernard de Fallois quien falleció en el año 2018 dejando al señor Dicker sin editor; a pesar de que su última novela fue publicada con la misma editorial, en “El enigma de la habitación 622” cuenta en mitad ficción mitad crónica literaria, el dolor que le causa la pérdida del señor Fallois. Para Dicker evidentemente, encontrar a otro editor le ha resultado imposible. Botón de muestra: La noticia de principios de este mes. 

Este evento nos hace indiscutiblemente replantearnos el rol de los editores(as) y las editoriales en la vida literaria de los escritores y sus publicaciones. ¿De qué sirve un editor(a)? ¿Qué hace una editorial? Preguntas que a veces se adivinan, otras se desconocen o se transforman, dependiendo del tipo de casa de edición, de su aspiración y catálogo. De lo que no nos cabe duda es de la marca Joël Dicker, quien recién lanzado su último libro ya contaba con 400.000 ejemplares vendidos sólo en su primera edición en francés. Un autor como este vende con sólo nombrarlo, aunque esto no fue siempre así, la primera novela de Dicker Les derniers jours de nos pères (2010) no fue un éxito en ventas a pesar de haber recibido el premio de escritores de Ginebra. Otra fue la historia con La Vérité sur l’Affaire Harry Quebert que lo convirtió en escritor cuando apenas finalizaba la veintena.   

L’enigme de la chambre 622. Getty images

Sin lugar a dudas una de las búsquedas de un escritor novel es llegar a la mayor cantidad de lectores posible y en la mayoría de los casos, esto no sucede si no cuenta con una editorial de por medio. La autoedición en el mundillo literario tradicional es todavía un episodio mal digerido y a pesar de que en la actualidad algunos escritores hayan empezado su carrera de esta manera, la mayoría han cedido a las bondades de las editoriales que suelen proveer los servicios de corrección, diseño, impresión, distribución, entre otros. Pero una editorial, a veces, más que una empresa anónima cuenta con una o varias personas que fungen como editores, que como en el caso del joven suizo, son también aquellos que logran conducir a los  autores, del sueño a la realidad de convertirse en escritores(as) ¿Y qué puede ser más valioso que este hecho? En sus palabras y como ya nos lo anunciaba en su última novela: 

J’avais acquis la conviction que Bernard serait là pour toujours, je me suis toujours promis qu’il serait mon seul éditeur.

– Que voulez-vous dire?

– L’édition, c’est comme l’amour. On ne peut vraiment aimer qu’une seule fois. Après Bernard, il n’y aura personne d’autre. Après le succès de mon second roman, tout le monde pensait que j’allais quitter les Éditions de Fallois pour rejoindre une maison d’édition plus prestigieuse. 

L’énigme de la chambre 622.p.286. (Éditions de Fallois, 2020)

Había adquirido la convicción de que Bernard estaría allí para siempre, siempre me prometí que él sería mi único editor.

-¿Qué quiere decir?

-La edición, es como el amor. No se ama realmente que una sola vez. Después de Bernard, no habrá otra persona. Después del éxito de mi segunda novela, todo el mundo pensó que iba a quitar las ediciones de Fallois por otra editorial más prestigiosa.

(N. del T.)

Pero no fue así, el escritor suizo no encontró a alguien más prestigioso que sí mismo para seguir con su aventura literaria. Quedamos atentos y esperamos que tenga éxito en su empresa. La reflexión sigue presente y esperamos que todos nuestros lectores contribuyan a ella en los comentarios a este artículo o bien, a través de nuestras redes sociales. 

Hasta pronto,

Freya

Co-editora Ediciones el silencio

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *