Revista

 

 Una revista para leer y escuchar o viceversa.

Por: Rubén Darío Rueda Hace algún tiempo decidí dejar de empujar, porque ya no importa. Los días se hacen más pesados y en torno a mi mundo a nadie parece importarle, ya no cuento las cosas que pasan, ya no …

Por: Viajera Llamada numéro 353, debo anunciar a la familia Márquez que José Márquez ha fallecido a causa del virus. Protocolo número 13 : llamar, confirmar que se trata bien de la casa de los Márquez, recordar que se hizo …

Ilustración: Feminización de los cuidados

Por: Karina Viñas Todo está revuelto en medio del caos reinante en una sociedad mundial que no sabe a dónde va. El biovirus como lo describe Franco Berardi, prolifera en el cuerpo estresado de la humanidad global. Así nos encontró …

Por: Alejandra Noa Mi pregunta, por supuesto, radica en, ¿cómo fue que se resolvieron en afirmar que ya no lo es? Quizás sea ésta mi primera pregunta, o mi última respuesta o, simplemente un fallo del sistema. Lo cierto es …

Felices Fiestas

Felices Fiestas Esta es la segunda edición de nuestra revista, espero que hayan disfrutado de aquella del mes de noviembre donde compartimos los cuentos de Alberto Bejarano y Julio Parra. Ambas historias están leídas por ellos mismos y es así …

Bienvenidos y bienvenidas a nuestro espacio web, posible gracias a la experticia de María Camila Rojas, Jorge Restrepo y Marcela Franco en el desarrollo, técnica y diseño. También gracias a todos los lectores que se acercaron a través de nuestras redes sociales para participar en la convocatoria “Voces desde la cuarentena” que se llevó a cabo durante el avance de la primera ola del Covid-19.

El caballo era pardo, y galopaba incesantemente; de un momento a otro se tornó salvaje e indomable, salió corriendo desbocado por la calle principal y de repente, la bestia se convirtió en una cabra gigante con ojos rojos brillantes votando fuego por la boca, la gente que salía de las casas a ver semejante criatura abominable eran calaveras de miradas bajas.

Cali, poblada apretadamente de seres sin nombre y turistas apurados, se tornaba ahora un acuario de sombras y desdichas, caras largas desde los balcones, parlantes sonando hacia dentro, pájaros liberados, pingüinos curiosos y leones moribundos.